En una Página: Regionales

El tema de sí la oposición debe o no participar en las elecciones de gobernadores es un tema urgente que levanta pasiones acaloradas, reñidas con la necesaria calma requerida para analizar objetivamente las opciones políticas..

Luce que es una insensatez participar en un proceso regido por un CNE tramposo, favorable a la dictadura y que como el 30J no tendrá ningún escrúpulo en alterar los resultados en favor del régimen. Sobre ese punto no hay duda y los argumentos son contundentes. El problema de quienes así argumentan es cuando pasan a las propuestas alternativas. ¿Cuáles son estas? Cuando se les confronta balbucean una “resistencia total”, “calle, calle y más calle”, “calle sin retorno”, “que se cumpla el mandato del 30J” (?), “unidad de todas las fuerzas opositoras de la sociedad civil”, “apelar al apoyo de la comunidad internacional”, “continuar la lucha, falta poco para la caída de la dictadura”, etc. Todo bajo el halo de que no se debe “legitimar” al régimen participando de un proceso viciado y sobre todo con este CNE.

Lo cierto es que cuando la oposición no ha concurrido a los procesos electorales, estos de todas maneras se realizan -como ocurrió con las parlamentarias en el 2005 y cómo acaba de ocurrir el 30J- y el régimen sin preocuparle lo más mínimo la “legitimidad” o validez del proceso se alza con todos los cargos. Del otro lado, cuando se ha participado, logrado poner testigos y observadores en la mayor parte de las mesas y obtener una contundente votación, se han ganado alcaldías, gobernaciones, referendos y elecciones parlamentarias. ¡Ah, pero es que ahora la cosa no es así, ha cambiado, el régimen se ha quitado la careta!, se argumenta. ¿Y cómo sabremos que será así, si no participamos?

Creo que la respuesta política debe ser más práctica. Para decidir que no se participa en el proceso electoral faltan cuatro meses, pero para participar se deben inscribir los candidatos ahora. Al momento de escribir esta nota se rumora que la ANC pretende adelantar las elecciones de gobernadores para el mes de octubre. Si eso se concreta, algunos dicen que no es más que un intento de la ANC de mostrar “talante democrático”; una asamblea que tiene un origen inconstitucional y es el resultado de un fraude electoral masivo, el más grande de toda la historia de Venezuela, de repente ¿Quiere enviar una señal de “democracia”?. Lo dudo, más bien creo que es una estratagema para evitar que la oposición tenga tiempo de organizarse, de realizar primarias para concretar sus candidatos, de asimilar el resquebrajamiento que está produciendo la discusión acerca de si participar o no en el proceso electoral regional.

Si la oposición no participa, de todas forma se realizará el proceso y el gobierno obtendra gratis 24 gobernaciones y con una votacion que dejara palida la del 30J. Por otra parte, el CNE sin Smartmatic no está en capacidad de realizar ningún proceso electoral por lo tanto, si la oposicion decide participar, nada de raro tendrá que en vez de adelantar, se suspenda el proceso, con base en algún artilugio del CNE, en combinación con la ANC. La dictadura hace esfuerzos -inhabilita posibles candidatos, apresa otros, prohíbe a la MUD inscribir candidatos, inventa cartas de buena conducta, habla de adelantar el proceso- para dividir a la oposición, cosa que está logrando, al menos en las redes sociales, y sobre todo para evitar que participe en las regionales. Por lo tanto la oposición hizo lo correcto al inscribir los candidatos y amenazar con participar, basados precisamente en lo que los radicales opositores sostienen: que “la dictadura no realizara ninguna elección que vaya a perder” y cualquiera que realice la va a perder.

@Ismael_Perez

En una página. El 30J

Los resultados del 30J de julio fueron los esperados, a nadie medianamente informado lo pueden sorprender; lo cual no quiere decir que sean fáciles de asimilar y manejar. La cifra de 8 millones es el múltiplo 4, 5 ó 6 veces, de cualquier otra cifra real según todos pudimos ver en la ausencia de votantes. La cifra fue escogida para que superará la del 16J y no se les enfrió el guarapo al lanzarla, aunque significará la votación más alta del chavismo en toda su historia, ni en vida del propio Hugo Chávez. En cualquier caso no es una cifra creíble, sino risible y Smarmatic lo único que hace es confirmarlo.

Abruma el cinismo de la trampa, nadie se puede acostumbrar a semejante descaro por parte del CNE, órgano supuestamente encargado de defender el derecho al voto y que no tuvo ningún empacho en sepultar ese derecho y junto a él cualquier credibilidad que pudiera tener ese organismo. Ahora habrá que arrasarlo hasta sus cimientos, reconstruirlo a partir de nada, tan pronto recuperemos la democracia y la decencia en el país. Poco a poco se irá sabiendo la explicacion más detallada de los vericuetos de la trampa y sabremos las cifras reales de asistencia a un proceso, que agrega a su inconstitucionalidad, la ausencia de votantes y la característica de ser un acto fallido.

Lo que está ocurriendo ahora, al momento de escribir esta nota, apenas a pocas horas del “evento” tampoco es una sorpresa. Una ardua negociación política para confeccionar la lista final de constituyentistas -el borrador ya estaba hace tiempo- haciendo los “acomodos” correspondientes, cuadrando cuotas, facciones, para reducir al mínimo las fricciones internas. Vendrán despues las arremetidas más duras contra la oposición y contra la AN, terminándola de despojar de los pocos recursos que le habían dejado; contra dirigentes emblemáticos de oposición que puedan ser candidatos a gobernadores o alcaldes, etc.

Del lado opositor también vendrán acomodos. No estamos igual que el 29 de julio. Se impone afinar una estrategia, común (¿Será necesario decirlo?). Estamos frente a una dictadura abierta completamente, que se dispone a acabar con cualquier vestigio de institucionalidad y estado de derecho. Se impone jugar a cuadro cerrado. No son tolerables las disidencias, ingenuas o no, que en otro momento podrían ser toleradas. Como por ejemplo las -para mí- desafortunadas declaraciones de Antonio Ledezma, cuyas críticas a la oposición no aportaron nada positivo, fueron más de lo mismo que hemos venido viendo desde hace meses. Tampoco aportan mucho los radicalismos -el ahora llamado “dibujo libre”- a la causa opositora, simplemente nos predisponen unos contra otros, para beneplácito del régimen dictatorial. Se impone una resistencia mucho más consciente de que nos enfrentamos a un proceso inédito y que no se pueden hacer cálculos alegres del estilo “falta poco” que hasta ahora eran tolerados como supuestamente “motivadores”.

Se nos viene encima un hecho político ineludible, una convocatoria a elecciones regionales, que debemos analizar mucho más políticamente de lo que lo hemos hecho hasta ahora, aludiendo alegremente a los resultados del 16J, que por lo visto dan para todo. No es una decisión sencilla, pero es bueno recordar que el CNE solo puede hacer trampa cuando nadie se opone a esa trampa; si no fuera así, no hubiera ocurrido el 6D de 2015 que ya vemos todos los inconvenientes que ha causado a la dictadura, hasta el punto de llevarla a promover una ilegal constituyente que le ha traído cuatro meses de revueltas y el rechazo internacional.