¿Qué Es lo Peor del Gobierno?

En la medida en que se agrava cada día la situación y se aproxima un desenlace al régimen instaurado por Hugo Chávez Frías en 1999, comienzan a circular propuestas y análisis de cuáles son las correcciones y ajustes, sobre todo a la economía, que hay que introducir en el país. Algunos solo piensan en estos ajustes económicos, pero el daño es mucho más profundo, también en lo político y sobre todo en lo social; de allí que se imponga hacer una especie de “inventario” acerca de que es lo peor de los últimos 17 años.

La respuesta a esa pregunta no es fácil. Trate quien lea estas líneas de hacer el ejercicio. Le aseguro que se sorprenderá, como yo me sorprendí, de lo complicado que puede ser dar esa respuesta si alguien lo preguntara.

Lo peor no es la burla de Constitución que aprobaron a la medida de Chávez Frías, cuando muchos en el país teníamos la esperanza de una renovación profunda.

Lo peor no es la violación continua del régimen a esa Constitución, que en momentos de su aprobación fue aplaudida y aprobada por el propio régimen.

Lo peor no es la concentración de poderes, la disolución del estado de derecho y las instituciones.

Lo peor no es la politización de la Fuerza Armada y el intento de la militarización de los civiles, creando y pretendiendo entrenar milicias, para supuestas “guerras asimétricas” y ahora “económicas”, señal inequívoca de un Gobierno que se siente derrotado.

Lo peor no es el desprestigio sistemático y sostenido y la campaña contra la política y los partidos, el haber privado a éstos de fondos del Estado, para hacerlos más vulnerables, debilitando el sistema democrático.

Lo peor no es contemplar la corrupción impune, sin que los poderes públicos hagan nada, viendo crecer desmedidas fortunas, de la noche a la mañana, mientras se dilapidan miles de millones de dólares en, por ejemplo, aviones presidenciales, viajes multitudinarios al exterior y en ropa y atuendos para la Presidencia de la República.

Lo peor no es ver gastos sin control, ni rendición de cuentas, mientras crece el desempleo, la economía informal y la pobreza.

Lo peor no es tener Poderes Públicos títeres, que solo obedecen los mandatos del Palacio de Miraflores, sede del Gobierno.

Lo peor no es haber destruido la confianza en los procesos electorales, a través de la manipulación del registro electoral, de los circuitos electorales a conveniencia del gobierno, la permisividad del uso de los recursos del estado y el abuso de poder, el control del Consejo Electoral, hasta poner a dudar a la gente de su validez como alternativa para resolver los conflictos de poder en la sociedad venezolana.

Lo peor no es haber politizado el sistema judicial, que se haya pervertido a los jueces y haberlos convertido en arma para perseguir a los disidentes, enemigos políticos o a los periodistas y medios de comunicación.

Lo peor no es que se haya incrementado el desempleo y la pobreza, mientras se gastaban millones de dólares en propaganda en el exterior, para que todos pensaran que aquí hay una “revolución” trabajando por los pobres.

Lo peor no es haber destruido la industria petrolera y que hayan arruinado y desmantelado el cincuenta por ciento del parque industrial del país.

Lo peor no es la mentalidad de buhoneros que han fomentado en la población y que nos está dejando miles de “bachaqueros”, aunque sean la viva demostración del ingenio de un pueblo que se niega a morir de hambre.

Lo peor no es tener un gobierno “neo liberal”, despótico y autoritario, pero con ínfulas de socialista y una vaga ideología marxistoide, que aplica ajustes de shock a la población y castiga a los más pobres con la inflación, que es el peor de todos los impuestos.

Todo lo mencionado, y lo que cada quien pueda añadir, eso es muy malo, pero no son más que los efectos de un mal Gobierno.

Lo peor lo vamos a encontrar en el terreno de los principios y valores sobre los que estaba cimentada la sociedad venezolana. Por ejemplo, ese sentimiento que desde Chávez Frías, e intensificado por Nicolás Maduro, nos han metido en el alma, en los pliegues de la piel, en los recovecos del corazón, en los intersticios de nuestra humanidad, con esa predica constante, soez y abrumadora desde hace 17 años, de odio, de resentimiento, de venganza, de división de clases, de antivalores y que hoy nos hace ver con recelo y desconfianza a los demás seres humanos, que nos hace dudar de ser solidarios ante las desgracias de otros, del sálvese quien pueda, del ponme donde hay, de dame lo mío. Eso es lo peor y lo que la historia y los venezolanos no le perdonaremos a Hugo Chávez Frías y a Nicolás Maduro.

La tarea más dura, el “ajuste” más difícil, será la ingente tarea educativa y moralizadora, en la que tendremos que participar todos los venezolanos, para reconstruir los valores y principios en la sociedad venezolana, acostumbrada al populismo, a los pedigüeños, a la corrupción, a la irresponsabilidad en el cumplimiento de deberes y tareas. Para construir una sociedad con bases firmes y estructuras solidas, un proyecto compartido de país, sustentable, que permanezca en el largo plazo para garantizar un futuro de progreso y bienestar para todos los venezolanos.

@Ismael_Perez

Revocatorio, Elecciones Regionales y Primarias

De acuerdo a una supuesta acta de auditoría de la validación de firmas, concluida hace casi un mes, la oposición habría alcanzado el 1% de las firmas requeridas en todos los estados del país. Y, de acuerdo con esta información, solo dependemos de que el CNE proceda, como es su deber, a confirmar dicha acta y fijar la fecha para recoger y validar el otro 20% de las firmas necesarias para activar el Referendo Revocatorio (RR) de una buena vez.

Todo hace suponer que el referendo revocatorio (RR) del mandato de Nicolás Maduro se podría realizar este mismo año y que no pudieran ser muchas las tramoyas, vericuetos, irregularidades y trampas que monten el CNE y el Gobierno, aliados en esta tarea, para impedirlo. Sin embargo, como sabemos que todo es posible, no está demás que analicemos las opciones que tenemos para estar preparados.

Sabemos que realizar el RR este año es un juego suma cero para el Gobierno, donde no tiene nada que ganar y todo que perder; nada menos que perder el poder y el acceso a todos los recursos económicos que eso supone. No es difícil concluir que eso es algo que el régimen quiere evitar y de allí todas las irregularidades en que han incurrido las rectoras del CNE para impedirlo. Que el RR no se realice o que se haga, en el mejor de los casos en el 2017 permite al Gobierno actual mantenerse en el poder, al menos hasta el 2019, a la espera de que algún milagro ocurra, se incrementen los precios del petróleo y cuenten con recursos para su habitual demagogia populista y electoral que les permita participar en condiciones menos desfavorables en las próximas elecciones presidenciales, regulares, que se realicen en el país.

Que no se realice el RR este año, sino el próximo, es una variable que hay que comenzar a considerar. Claro que a nadie le gusta esta posibilidad, todas las condiciones, políticas, económicas y sociales conducen a la necesidad de un cambio inmediato de gobierno, pero en política no debemos cerrarnos a ninguna opción. Sin entrar a considerar otros aspectos, en este contexto cobra singular importancia otro tema en el que no se ha insistido mucho, las elecciones regionales para elegir Gobernadores de Estado y Asambleas Legislativas, que de acuerdo con la ley se deben realizar este mismo año.

Esto es algo que no depende de la voluntad de alguien que se ponga a recoger firmas, sino de la aplicación de la Constitución Nacional: Se vence el próximo diciembre el periodo de los actuales gobernadores y corresponde elegirlos antes de que finalice el año, en esta materia el CNE no tiene mucho  margen de maniobra y sin embargo no han dicho nada al respecto. Corresponde por tanto a la oposición, a la MUD y a los partidos políticos, continuar e intensificar la presión que han comenzado en esta dirección.

Las elecciones regionales son el complemento necesario del RR, la actividad que lo perfecciona, pues supone controlar el poder político del país, en cada una de las entidades federales. No es poca cosa, por lo tanto la presión para que se realicen debe ser constante y firme.

Con este tema de la elección de gobernadores, surge para la oposición otro que es también muy importante, ¿Cómo seleccionar los candidatos opositores en cada uno de los estados? No es una materia trivial.

Muchos voceros de la sociedad civil hemos insistido en que dicha selección se debe hacer mediante elecciones primarias entre todos los candidatos que se presenten. Esa ha sido también la opinión expresada por algunos voceros de los partidos políticos, pero no todos piensan lo mismo. Para algunos es mejor llegar a “consenso” para elegir los candidatos. Hacerlo mediante negociación y consenso es una fórmula que se presta mucho para el juego y reparto de poder entre los partidos, algo a lo que son muy dados y para lo que siempre están preparados.

No nos engañamos y sabemos que el tiempo corre a favor de los partidarios de la tesis del “consenso”. Es difícil en los seis escasos meses que quedan de este año disponer del tiempo y los recursos necesarios para realizar las primarias en todos los estados. Es decir, todo parece indicar que si las elecciones regionales se van a llevar a cabo en diciembre de este año, la fecha para la inscripción de los candidatos debería ser, a más tardar, mediados de septiembre, por lo que en los escasos dos meses que quedan antes de esa fecha es difícil que se puedan realizar las elecciones primarias para elegir los candidatos a gobernadores de la oposición, sobre todo si el CNE no está dispuesto a organizarlas, que es lo más probable. Correspondería a la oposición, a la MUD, con el apoyo de la sociedad civil organizar esta actividad que sabemos es costosa y complicada; pero hay maneras, si existe la voluntad para ello.

Probablemente no sea posible ni necesario realizar elecciones primarias en todos los estados, pero la norma debe ser que lo que se ha dicho otras veces: tantas primarias como sea posible. Sabemos que en algunos estados, las MUD regionales han hecho propuestas y están dispuestas a llevarlas a cabo y una fórmula para realizarlas es que se realicen después de que se inscriban los candidatos. Es decir, las elecciones primarias se llevarían a cabo con los candidatos ya inscritos y el compromiso formal de retirarse quienes no sean favorecidos con el voto popular.

De esta manera se daría, por parte de partidos políticos, MUD y organizaciones políticas de la sociedad civil, una demostración del talante verdaderamente democrático y la madurez que han alcanzado nuestras organizaciones políticas, que sin duda los habilita para emprender la enorme tarea de gobernar al país después de que el RR acabe con este oprobioso régimen.

La palabra la tienen las organizaciones políticas, la pelota está de su lado.

Oposición a tus Zapatos

Rodríguez Zapatero acaba de estar en el país para intentar una nueva ronda de “dialogo” entre Gobierno y Oposición. A juzgar por la información de prensa, no debió ser una visita muy exitosa, en términos de lograr el objetivo, pero más allá de lograr ese resultado, que no es una tarea fácil, se me ocurren algunos comentarios con relación a su gestión.

Rodríguez zapatero debería estar espantado, escandalizado, de ver una democracia en la cual el Poder Ejecutivo no solo controla todos los demás poderes, sino que los utiliza para amedrentar, perseguir y encarcelar a sus opositores.

Ese debería ser el primer tema de cualquier dialogo en el que se involucre un ex Jefe de Estado, que no necesita ganar algún espacio en la prensa y algo de efímera notoriedad radial y televisiva a costa de lo que sea. ¿Qué le van a explicar al señor Rodríguez Zapatero que él, su canciller y su embajador –en su momento– ya no le hayan explicado sobre la grave crisis en Venezuela?

El señor Rodríguez Zapatero sabe perfectamente lo que esta ocurriendo en Venezuela (o lo debería saber, que para el caso es lo mismo), pues para eso fue Jefe de Estado en un Gobierno que tuvo buenas relaciones con el gobierno de Chávez Frías, exceptuando aquel episodio del “Porque no te callas” del Rey de España mandando callar a Chávez Frías ante sus repetidas e irrespetuosas interrupciones a la intervención del líder del gobierno español, precisamente Rodríguez Zapatero, en una de las cumbres iberoamericanas.

El señor Rodríguez Zapatero sabe que la lucha de la oposición contra Chávez Frías fue la lucha por mantener la libertad, lo que quedaba del estado de derecho y rescatar la democracia de manos de un gobierno autoritario y militarista. El señor Rodríguez Zapatero sabe mucho más, pues conoce perfectamente a la oposición democrática venezolana. No puede haber olvidado o desconocer los lazos que unen al PSOE con Acción Democrática, ni puede desconocer la cooperación y apoyo que los gobiernos democráticos venezolanos y los partidos políticos venezolanos le brindaron a la incipiente democracia española al salir de la dictadura franquista. Se dice fácil, pero cuando el señor Rodríguez Zapatero aun no había nacido y España vivía todavía bajo la dictadura de Franco, en Venezuela ya teníamos democracia.

El señor Rodríguez Zapatero seguramente considerará a la suya una “realpolitik”, que lo lleva a cuidar los negocios españoles en cualquier parte del mundo; pero en el fondo todos sabemos —y él también— que eso no es mas que un eufemismo tras el cual se esconden alianzas y negocios sin atender a principios. Durante el Gobierno de Rodríguez Zapatero, entre 2004 y 2011, las ventas de armas de España se sextuplicaron y Venezuela fue el comprador más importante fuera de Europa; Chávez Frías compraba armas y afirmaba estarse “armando para preservar la paz” y levantaba cortinas de humo mientras continuaba haciendo extraordinarios negocios con empresas multinacionales norteamericanas, vendiéndoles petróleo a los imperialistas, comprando todo tipo de maquinarias, insumos, alimentos y materiales, mientras gastaba millones de dólares en hacer lobby, apareciendo como un Robin Hood criollo regalando combustible de calefacción a los pobres en la zona de Brooklyn en Nueva York, para mejorar la imagen de su Gobierno en los Estados Unidos.

Por supuesto que nadie creyó (como nadie cree ahora) que el gobierno de Chávez Frías se defendía de una supuesta invasión de los Estados Unidos con cuatro corbetas y seis aviones que le estaba comprando a España, al final del gobierno de Rodríguez Zapatero, ni siquiera juntándolos con los cien mil fusiles que se negociaron con Rusia. Y el señor Rodríguez Zapatero, tampoco se lo creyó.

Pero nosotros si sabemos que todo ese armamento para lo que fue utilizado y se utiliza es para amedrentar y reprimir a los que osan oponerse a los desmanes del Gobierno. O servirá para apertrechar a las “milicias” que ha formando el régimen desde Chávez Frías, al margen del ejercito regular y que, como ya hemos visto en otros países, son milicias que solo sirven para ensangrentar y empobrecer más a los pueblos, para atemorizarlos y para mantener su control a través de la fuerza por parte de los gobiernos de turno.

El señor Rodríguez Zapatero sabe todo eso; precisamente por eso es que él necesita reunirse también con la oposición democrática: Para dar muestras de amplitud, para decir que se reunió con todos, que no solo escucho al Gobierno de Nicolás Maduro, heredero de Chávez Frías, sino también a los opositores.

La oposición debe dialogar, siempre hay que dialogar, pero con cuidado de no prestarse a ningún juego que solo sirva para ganar tiempo o tranquilizar conciencias “socialdemócratas” de ex jefes de estado.

 

 

Temas sobre el Tablero

 

En el complicado tablero de la política venezolana, son varios los temas que destacan, sobre los cuales se discute vivamente y se toman posiciones. Veamos algunos de ellos.

El referendo revocatorio sigue su tortuoso camino, signado por las dificultades que le ha puesto el ente que debería ser el encargado de agilizar el proceso, el CNE. Recién esta semana vimos a la Presidenta del Organismo en una larga jeremiada lamentándose de las burlas e insultos de que ha sido víctima, según ella, junto con sus compañeras rectoras. Una burla a todos los electores del país, no hizo ni una sola mención al referendo revocatorio o a las elecciones regionales, ni un solo pronunciamiento que rompa la incertidumbre.

La estrategia de la oposición es que el revocatorio se realice este año, de manera que no pierda su eficacia, que no es otra que la de salir del oprobioso régimen chavista-madurista. Otras estrategias, que asomaron a principio de año, ya han dejado de discutirse; apenas algunos hablan de la renuncia del Presidente, basados en el tema de su supuesta doble nacionalidad. Paradójicamente, son los seguidores del oficialismo quienes hablan ahora de la renuncia del Presidente, pero con una motivación muy distinta, sobre la que no les falta razón. Basados en una lectura correcta del ánimo del país y de las encuestas con respecto al Gobierno del Presidente Maduro, muchos oficialistas ven en la renuncia de Maduro una manera de enderezar el entuerto de la enorme pérdida de popularidad de la “revolución” que amenaza con llevarse lo que queda del “legado” chavista entre los cachos, de realizarse un referendo revocatorio –este o el próximo año– y salir derrotados, cosa no muy difícil de concluir en este momento. Sería así, la renuncia, antes que un revocatorio, un mal menor que les permitiría reponerse algo y soñar con un posible regreso al poder en unas elecciones que deberían llevarse a cabo en el 2018.

Ese cálculo se basa en lo difícil que le resultaría a un gobierno de transición concluir el mandato de Nicolás Maduro. Ciertamente, un Gobierno opositor que sustituya a Maduro no lo tendrá nada fácil, pero no necesariamente es una gestión condenada al fracaso, todo lo contrario, por poco que sea lo que se logre, siempre será mucho más y mejor que lo que ahora tenemos; pero ese será el tema de otro comentario en el futuro.

Las elecciones de Gobernadores y elecciones regionales, es otro tema político del que se comienza a hablar, pues de acuerdo a las fechas establecidas por la propia Constitución, esas elecciones deben realizarse en este año. El Gobierno en la última semana ha comenzado a plantearlo, como una probable alternativa al referendo revocatorio. Algo así como, “te damos esto, pero te olvidas de lo otro”, como si no se tratara de dos cosas distintas, que no son contradictorias y que no hay ninguna ley, reglamento o norma que señale que no se puedan realizar simultáneamente. Procesos eleccionarios multiples ya hemos tenido en el país.

De todas formas, debo admitir que constituye un avance el que el Gobierno comience a hablar sobre el tema, porque hasta hace muy poco la posición de varios voceros del oficialismo era que las elecciones de gobernadores no debían realizarse, pues es contradictorio la realización de un evento electoral de esa magnitud con la situación de “emergencia y guerra económica” que vive el país. Obviamente sabemos que lo contradictorio es decir que no se realicen elecciones debido a una supuesta “crisis económica” que se han negado a reconocer y sabemos perfectamente que la negativa a entrar en un proceso electoral, cualquiera que sea, se debe a que lo que si sabe el oficialismo con absoluta certeza es que la derrota que sufrirán será de tal magnitud que los podría llevar a ser barridos en todas las gobernaciones del país.

Para la oposición por otra parte, el tema de la elección de gobernadores –aparte de la fecha– tiene una sola preocupación: ¿Cómo se van a elegir los candidatos?, pero esa preocupación ya ha sido disipada esta semana al recordar el Presidente de la Asamblea Nacional y de Acción Democrática que los candidatos opositores serán seleccionados mediante elecciones primarias, ratificando así una aspiración de la sociedad civil y un viejo acuerdo de la MUD.

La crisis humanitaria, como es caracterizada la situación de Venezuela en medios internacionales, es un tercer tema que ocupa la mente de los venezolanos, ya no de carácter exclusivamente político, sino más bien social, y tiene que ver con la situación general de mengua del país, su grave crisis económica y de desabastecimiento de alimentos y medicinas.

La notoria escasez que se agudiza cada día, la falta de seguridad personal, social y el deterioro de la calidad de vida es algo que el gobierno se niega a afrontar y a tomar medidas que permitan al menos paliar la situación. Creo que esto no es solo un tema de posición política por parte del Gobierno para no ver deteriorada su imagen reconociendo la situación. Creo que se trata de algo más profundo.

Si el gobierno intentara resolver alguno de los problemas del país, se notaria de inmediato su incapacidad para hacerlo; pero, no es solo un problema de capacidad o incapacidad que el Gobierno no haga nada por solventar los graves problemas de desabastecimiento, el problema económico general del país o los problemas resultantes de la falta de seguridad y el deterioro de los servicios públicos. No es tampoco que deja de hacerlo solamente por la falta de recursos o de dólares. Es por un bloqueo ideológico, forma parte de la estrategia de mantenerse en el poder a toda costa. Ese objetivo impide distraerse en cualquier otra tarea.

Para resolver los problemas que azotan al país es preciso acudir a políticas y mecanismos económicos que la ideología comunista trasnochada que profesan les impide tomar. Es más fácil por tanto apelar a la “propaganda”, al revoltillo de consignas, a las cadenas diarias, a los actos de masa, a la agitación, a la demagogia, a las medidas absurdas, pero populistas –como las de los días “feriados” en la administración pública–, al “circo” de los CLAP, en definitiva, lo que sea accesoriamente innecesario, pero que permita mantener “caminando” la maquinaria del Estado y mantenerse en el poder.

Es un problema de eficacia; simplemente este es un gobierno muy malo, el peor de nuestra historia republicana, además de indolente, que su preocupación es mantener el poder al precio que sea, para apropiarse de los recursos del país.

Resolver los problemas del país los llevaría a tener que abandonar posiciones ideológicas y de compromiso frente a algunos de sus seguidores, que podría implicar, en el mediano plazo, abandonar el poder y eso es algo a lo que no están dispuestos, al menos no de manera fácil.

@Ismael_Perez

 

Validación y OEA: Hechos Paralelos

Comentaré dos hechos que se dieron en paralelo la semana pasada, el proceso de validación de huellas para dar inicio a un proceso revocatorio del mandato de Nicolás Maduro y dos jornadas o debates en la OEA sobre la situación de Venezuela.

Con respecto al tema de la OEA, no me dedico a la política internacional, ni pretendo incursionar en la materia. En realidad no haré ningún análisis de política exterior, solamente quiero reaccionar ante algo que vi, como lo haría cualquier mortal: una foto en la cual el Presidente Nicolás Maduro condecora a la Canciller Delcy Rodríguez. Al principio no sabía si era real o un montaje; y digo que me pareció un montaje, pues no alcanzo a comprender cuales fueron los meritos extraordinarios de la Canciller que ameritaran algún premio.

En la OEA se dieron dos jornadas en las cuales se vio involucrada Venezuela, una el día 21 de junio, en la cual un grupo de ex presidentes, propuestos por Venezuela y encabezados por Rodriguez Zapatero de España, presentaron un informe de sus gestiones en pro de un dialogo político en Venezuela. El análisis de fondo de esta circunstancia se lo dejo a otros, no es motivo de esta nota; yo solo rescato el hecho, sin entrar a valorarlo, de que algo ocurre en el país como para que tres ex presidentes le dediquen su “valioso” tiempo y presenten un informe, nada menos que ante la OEA, que es el foro más representativo del continente americano. La otra jornada fue el 23 de junio, con la reunión del Consejo Permanente de esa organización para considerar el informe de su Secretario General sobre nuestro país.

La condecoración exprés a la Canciller con la Orden Militar de Defensa Nacional, grado Comendador, si fue por haber solicitado la reunión del 21 de junio, es incomprensible. Independientemente de cualquier consideración, la sola convocatoria a una reunión en la que tres ex presidentes afirman estar haciendo gestiones de diálogo y paz en Venezuela, ya es de por sí un despropósito y un reconocimiento de nuestro Gobierno de que algo grave está ocurriendo que tiene que apelar al concurso de otros para resolverlo, y encima reúne a todo el continente para que se exponga y conozca cual es nuestra situación. ¿Es esto merecedor de una “condecoración”?.

Si fue por los discursos e intervenciones de la Canciller en estas reuniones de la OEA, me parece que eso le restó apoyo al Gobierno venezolano, antes que sumarle voluntades. Mucho menos que haya sido por el dislate que supuso someter a votación el orden del día del 23 de junio, pues fue otro error monumental. Digo que es un dislate, pues si no se hubiera sometido a votación ese tema, se hubiera dado la reunión de todas maneras y se hubiera producido el discurso de Almagro, que aunque demoledor, era solamente un discurso, que si bien abrió la discusión en el continente sobre Venezuela y la aplicación de la Carta Democrática a nuestro país, al discurso en sí, no lo siguió ninguna votación y nunca hubiéramos sabido que impacto o consenso tuvo; pero al someter a votación si se aceptaba el orden del día, ya sabemos que hay 20 países que apoyaron la moción, contra doce, incluida Venezuela, que se opusieron y 2 que se abstuvieron; es decir, ya sabemos con qué apoyo y con que no cuenta el actual Gobierno venezolano en ese foro en el que están, con la sola excepción de Cuba, todos los países del Continente.

Es decir, en esa llamada “arena” internacional, la más representativa del continente, aunque le pese a nuestro Gobierno, Venezuela solo cuenta con el apoyo de los gobiernos similares al nuestro en América Latina: Nicaragua, Bolivia y Ecuador y un puño de países caribeños, mas El Salvador, que son los que nuestro petróleo y la generosidad de nuestra petrochequera nos ha podido granjear en los últimos 17 años. Ese es el apoyo con el que cuenta el Gobierno de Nicolás Maduro. Ustedes dirán si valía una condecoración a la Canciller el habernos asegurado el conocimiento de esta circunstancia.

Mientras esto ocurría, en nuestro país desde el día 20 de junio y durante toda la semana se dio la extraordinaria jornada en la cual más de 400 mil venezolanos, contra todas las circunstancias, trampas, triquiñuelas, marramuncias, lograron validar su huella para impulsar el primer paso del referendo revocatorio que dará al traste con el Gobierno de Nicolás Maduro y el oprobioso régimen instaurado desde 1999 en nuestro país por Hugo Chávez Frías.

No hubo nada que no intentaran el Gobierno y sus satélites, empezando por el CNE, para impedirlo. Para comenzar, de más de 1300 maquinas que tenían que haber dispuesto para el proceso, de acuerdo con el número de personas a validar, apenas dispusieron 300. Pero la verdad es que si hubieran puesto más maquinas, hubiera validado hasta el gato. Y ellos lo saben, por eso pusieron pocas. Incluso para sabotear más fácil el proceso, pero sucedió que no tuvieron la fuerza, ni la gente, con que hacerlo.

En el pasado proceso, el “reafirmazo”, en el año 2003, antes del revocatorio del Presidente Hugo Chávez, el ultimo día de reafirmación de las firmas, casi no se pudo hacer nada, pues los  grupos bolivarianos, “rodilla en tierra”, estaban desplegados por todas partes, junto con los  motorizados, aterrorizando a todo el mundo. La semana pasada no lo pudieron hacer, sino de manera aislada, focal, eventual, en algunos y escasos sitios; simplemente no hubo respuesta popular a los llamados del Gobierno, ni siquiera a los llamados de Nicolás Maduro a manifestar en las plazas Bolívar el día 23 de junio, supuestamente en apoyo a la posición de Venezuela en la OEA, cuyo caso se debatía ese día.

Y es que la procesión va por dentro y cada vez son más los que afirman que los pedidos internos de “renuncia” al Presidente Maduro, para “salvar al Chavismo de una debacle política”, no son el invento de Juan Barreto ni la amargura de Diosdado Cabello tratando de negar el rumor, sino una cruda realidad. El problema es de fondo, porque mas allá de una escisión insalvable entre las tres o cuatro tendencias internas del chavismo, hay al menos dos de ellas que consideran que se juegan no solo la posibilidad de perder el poder, sino también la de perder su libertad y la vida como ahora la conocen. Una “salida honrosa”, cualquiera, para frenar una catástrofe política en el PSUV y en el chavismo, inevitablemente arrastrará a muchos de ellos hasta su casi desaparición. Y esa es una medicina muy amarga para tragar.

Al final, quedó en evidencia la semana pasada, que mientras Delcy Rodríguez vociferaba en la OEA y anunciaba manifestaciones en toda Venezuela en rechazo al Secretario General Almagro, aquí lo que había –tristemente para el Gobierno– era una ciudadanía activa haciendo cola para validar huellas o indignados venezolanos haciendo cola para comprar comida y medicinas.

@Ismael_Perez